JUGUETES EN EL APOCALIPSIS
más allá de la realidad...
William Pomares Durango
Biblioteca Pública Altavista
Introducción
Juguetes en el apocalipsis es una serie fotográfica compuesta por 12 imágenes creadas mediante la técnica Toyphotography. La obra utiliza figuras de acción y juguetes para narrar un futuro distópico y sombrío, donde los protagonistas, junto a sus inseparables mascotas, enfrentan situaciones críticas provocadas por el abuso humano de los recursos naturales.
Cada imagen ha sido meticulosamente compuesta utilizando escenarios y accesorios construidos a mano, elaborados con diversos materiales reciclados. La propuesta se enriquece con la técnica de matte painting, sin el uso de inteligencia artificial, esta elección no solo refuerza el mensaje de sostenibilidad, sino que también aporta un carácter artesanal y auténtico a la narrativa visual.
La serie busca generar una advertencia visual sobre las consecuencias irreversibles de la explotación desmedida del planeta. A través de imágenes cargadas de simbolismo, conecta al espectador con un futuro que aún estamos a tiempo de evitar. Más allá de denunciar el cambio climático, la deforestación y la contaminación, la obra resalta también la resiliencia y la esperanza, apelando a nuestra capacidad de transformación, de reparación y de preservación del mundo que aún tenemos.
Montaje físico en otros espacios del Sistema de Bibliotecas




Una provocación
A continuación, te compartimos algunas de las fotografías que componen la exposición para que te animes a visitarla de manera física.
El planeta tierra está llegando a su límite debido al calentamiento global y el deterioro progresivo de la atmósfera durante más de un siglo. El oxígeno no es suficiente para la supervivencia humana y animal en general, debido a esto el hombre se ha visto obligado a cultivar plantas productoras de oxígeno y así tratar de sobrevivir un día más.
La tierra es árida, la temperatura es extrema, fluctuando entre los 49°C y -2°C en menos de 48 horas. Crear sistemas artificiales para obtener oxígeno de las pocas plantas cultivadas en pequeños ambientes aislados o invernaderos, es la única opción para poder respirar.
Son muy pocas las plantas que sobreviven en el planeta tierra, el 90% se encuentran en invernaderos y ambientes aislados que las protegen del clima extremo. La seguridad de estos espacios se ha vuelto una prioridad, los seres humanos han llegado al extremo de atentar contra la vida de otros humanos para obtener alguna fuente de oxígeno, la vida en la tierra ahora más que nunca es un desafío de matar o morir.
Gran parte de la tecnología desarrollada ha desaparecido debido a catástrofes y ambientes extremos, reciclar viejos equipos para construir otros y reparar lo que aún puede ser funcional es el trabajo más valorado en la actualidad. Es momento de tomar el control y aplicar la tecnología en pro de lo que queda del planeta y sus habitantes, no para su autodestrucción como lo hicieron los antiguos dueños del poder.
Quizás la única opción de vida para la humanidad sea encontrar un nuevo lugar en el universo con condiciones ambientales parecidas a las del planeta Tierra, y es probable que al igual que en la tierra, la humanidad acabe con todos sus recursos en corto tiempo, partiendo de nuestra actitud egoísta que nos hace creer los dueños de todo lo existente.
Las extensas temporadas de sequías y las altas temperaturas han convertido el planeta Tierra en un horno gigante, los incendios forestales que ahora son autogenerados por el planeta, han complementado la obra del hombre que incendió gran parte de los bosques existentes para realizar “actividades productivas”. El agua, combatiente natural por excelencia del fuego es escasa y obtenerla se ha vuelto tan difícil como encontrar oro en otros tiempos. Y pensar que buscando oro de paso acabamos con el agua.
Los sistemas de interconexión eléctrica colapsaron, las plantas generadoras de energía han desaparecido, un apagón eléctrico total cubre el planeta, transformar energía a partir de sistemas electromecánicos construidos a partir de equipos reciclados es una de las opciones para obtener energía eléctrica.
William Pomares Durango
Nació en Cartagena de Indias (Bolívar). Gran parte de su infancia la vivió en Cereté, Córdoba.
Es Ingeniero Electrónico, Especialista en Educación y artista visual con enfoque en ToyPhotography y escultura tipo ensamble a partir de materiales reciclados, especialmente desechos electrónicos. Su obra busca generar conciencia sobre el impacto ambiental de la actividad humana, mediante narrativas visuales que combinan la estética lúdica del juguete con temáticas de corte distópico, ecológico y social.
Ha sido finalista a nivel regional del VII Salón BAT de arte popular – Colombia y el medio ambiente (Fundación BAT, 2022) y finalista nacional del VIII Salón BAT – Colombia: diversidad cultural y natural (Fundación BAT, 2025). También participó en el concurso internacional Plástico Mundial Arte como expresión de un medio ambiente sano (ARTEDUCA, 2024).










